Acacia al pie de las dunas en el desierto del Sáhara, Marruecos
Guías del desierto

Plantas del desierto del Sáhara: árboles y plantas que viven en Marruecos

Quien llega al Sáhara esperando solo arena se lleva una sorpresa. Entre las dunas crecen acacias de copa plana, tarays de tronco retorcido, matas de hierba que sujetan la arena y, en los valles, palmerales enteros. Todas estas plantas viven con muy poca lluvia al año, y cada una ha encontrado su manera de conseguirlo. Te contamos cuáles son las plantas y los árboles del desierto de Marruecos, cómo sobreviven y cuáles conviene mirar sin tocar.

En pocas palabras

Las plantas más visibles del desierto de Marruecos son la acacia, el taray y la palmera datilera, que crece en los oasis. A ras de suelo hay hierbas como el drinn, que fija las dunas, y plantas curiosas como la rosa de Jericó o la coloquíntida, de fruto muy tóxico. Casi todas comparten el mismo secreto: raíces que buscan el agua a mucha profundidad, hojas pequeñas o inexistentes y semillas que esperan en el suelo a que llueva.

FotosTodas las fotos de esta guía son de Mustapha AIT ISHA, guía de turismo oficial, y fueron tomadas en nuestras rutas por el desierto de Marruecos.

¿Qué plantas hay en el desierto del Sáhara? 

El Sáhara marroquí tiene pocas plantas, pero muy bien adaptadas. Los cactus no son de aquí, son originarios de América: en el Sáhara mandan los árboles espinosos, los arbustos que soportan la sal y las hierbas que se agarran a la arena. Estas son las que más vas a ver, todas ellas presentes en Marruecos según el catálogo Plants of the World Online del Real Jardín Botánico de Kew.

  • Acacia Vachellia tortilis

    El árbol de copa plana del desierto. En árabe se llama talh. Da sombra, forraje para cabras y dromedarios, y leña.

  • Taray Tamarix aphylla

    Árbol de hojas diminutas que soporta la sal, la sequía y el frío. Se usa para frenar el avance de las dunas.

  • Palmera datilera Phoenix dactylifera

    La base de los oasis. Marruecos tiene unos 6,9 millones de palmeras, casi todas en el sur.

  • Drinn Stipagrostis pungens

    Hierba de las dunas que fija la arena y que los dromedarios buscan para pastar.

  • Rosa de Jericó Anastatica hierochuntica

    Planta anual que, seca, se enrosca como una bola y se abre cuando se moja.

  • Coloquíntida Citrullus colocynthis

    Planta rastrera con frutos parecidos a pequeñas sandías. Son muy amargos y tóxicos.

Cómo sobreviven las plantas con tan poca agua 

En Errachidia, la ciudad más cercana a Merzouga con datos oficiales, caen de media unos 136 mm de lluvia al año, repartidos en unos 45 días de lluvia. En Madrid caen más de tres veces esa cantidad.

Fuentes: OMM, Errachidia; OMM, Ouarzazate; AEMET, Madrid.

Con tan poca agua, las plantas del desierto siguen tres estrategias, que resume un trabajo de la Universidad de Nevada en Las Vegas:

  • Buscar el agua abajo. Algunos árboles hunden sus raíces varios metros hasta alcanzar la humedad del subsuelo.
  • Perder la menor cantidad posible. Hojas pequeñas y estrechas, o directamente sin hojas, para que el sol no les robe el agua.
  • Esperar. Las plantas anuales pasan la sequía en forma de semilla y solo germinan cuando ha llovido lo suficiente para completar su ciclo en pocas semanas.
Matas de hierba dispersas sobre las dunas del desierto de Marruecos
Matas de hierba repartidas por la arena, entre las dunas.
Matas de hierba dispersas sobre las dunas del desierto de Marruecos

La acacia, el árbol del desierto 

Si hay un árbol que representa el desierto de Marruecos, es la acacia de copa plana, Vachellia tortilis subsp. raddiana, más conocida como Acacia raddiana. El Instituto de Investigación para el Desarrollo (IRD) francés le dedicó un libro entero, Un arbre au désert, del que salen casi todos los datos de este apartado.

Su secreto está bajo tierra: tiene una raíz principal muy desarrollada en profundidad, que le permite llegar a la humedad que la superficie no tiene. Arriba, sus hojas, sus vainas, sus brotes e incluso sus espinas son un alimento muy valioso para cabras y dromedarios. Su sombra, además, refresca el suelo, y su madera es un combustible muy apreciado, también como carbón.

Acacias de copa plana junto a un campamento en el desierto de Marruecos
Acacias junto a un campamento, al pie de las dunas.
Camellero con un dromedario cargado caminando hacia una acacia en el desierto
Un camellero y su dromedario, camino de la sombra de una acacia.
Acacias de copa plana junto a un campamento en el desierto de Marruecos
Camellero con un dromedario cargado caminando hacia una acacia en el desierto

En Marruecos, las acacias forman masas densas de unas 260.000 hectáreas en la vertiente norte del Antiatlas. Ese mismo valor como leña es también su punto débil: el IRD advierte que, en algunas zonas, sus poblaciones están amenazadas por la sobreexplotación.

El taray, el árbol que sujeta las dunas 

El taray (Tamarix aphylla), que en árabe se llama athl o tarfa, es otro superviviente. Según la ficha del Centro Mundial de Agroforestería, soporta la sequía, el calor, el frío y la sal, que expulsa por unas glándulas de su superficie, y sus raíces bajan unos 10 metros en vertical.

Su papel en el desierto es frenar la arena. La FAO lo cita entre las especies que sirven para fijar la arena y proteger de los vientos cargados de arena. Cuando crece en las dunas, la arena se acumula alrededor de sus ramas bajas y forma pequeños montículos, coronados por el propio árbol.

Árbol de tronco retorcido en el desierto de Marruecos, con un vivac y dromedarios al fondo
Un árbol de tronco retorcido, con un vivac al fondo.
Árbol de tronco retorcido en el desierto de Marruecos, con un vivac y dromedarios al fondo

La palmera datilera y los oasis 

Sin palmeras no habría oasis. La palmera datilera da sombra a los cultivos que crecen debajo, frutos que se conservan todo el año y madera, hojas y fibras para casi todo. Según un estudio de la Universidad Moulay Ismail y el INRA de Marruecos publicado en Cahiers Agricultures, el país cuenta hoy con unos 6,9 millones de palmeras, cerca del 4 % del total mundial, y casi el 90 % están en las provincias de Ouarzazate, Errachidia y Tata.

No siempre fueron tan pocas. El mismo estudio calcula que Marruecos llegó a tener unos 15 millones de palmeras. Una de las grandes culpables es el bayud, una enfermedad causada por un hongo que, según investigadores del INRA, mató a unos 10 millones de palmeras en el país.

  • 160.000 tprevisión de cosecha de dátiles para la campaña 2025-2026
  • 76 %de esa cosecha sale de la región de Drâa-Tafilalet
  • +400variedades de dátil en Marruecos

Fuentes: El Bakouri y otros, 2025, Universidad Moulay Ismail e INRA; Khayi y otros, 2023; portal oficial del Gobierno de Marruecos.

Para proteger este paisaje, la UNESCO declaró en el año 2000 la Reserva de la Biosfera de los Oasis del Sur de Marruecos, de más de 7 millones de hectáreas, que incluye palmerales y bosques de acacias. El valle del Draa, que recorremos en el desierto verde del Oued Draa, es uno de los grandes palmerales del sur.

Palmera solitaria en una duna con un grupo de senderistas en el desierto de Marruecos
Una palmera solitaria en plena ruta de trekking por las dunas.
Siluetas de palmeras datileras en un oasis al atardecer en Marruecos
Palmeras de un oasis al atardecer.
Palmera solitaria en una duna con un grupo de senderistas en el desierto de Marruecos
Siluetas de palmeras datileras en un oasis al atardecer en Marruecos

Plantas pequeñas que sorprenden: coloquíntida, rosa de Jericó y drinn 

A ras de suelo, el desierto guarda plantas más discretas, pero con historias curiosas.

La coloquíntida (Citrullus colocynthis) es una planta rastrera que crece en suelos arenosos de todo el Sáhara, según la base de datos Feedipedia de la FAO. Sus frutos, del tamaño de una naranja, parecen sandías en miniatura, pero son extremadamente amargos por unas sustancias llamadas cucurbitacinas, que también los hacen tóxicos. En la medicina tradicional del Tafilalet se ha usado contra la diabetes, pero los investigadores la incluyen entre las principales plantas tóxicas de Marruecos.

No la pruebes

La pulpa de la coloquíntida es un purgante muy fuerte. En dosis altas puede causar diarreas graves e incluso la muerte, según un estudio publicado en el Saudi Medical Journal. Mírala, fotografíala y déjala donde está.

La rosa de Jericó (Anastatica hierochuntica) es una planta anual que, al secarse, enrosca sus ramas hasta formar una bola. Cuando se moja, las ramas se abren y, como explica un estudio de la Universidad de El Cairo publicado en Annals of Botany, son las propias gotas de lluvia las que liberan las semillas. El esqueleto seco protege las semillas hasta que llega ese momento. Se vende como infusión en algunos países, pero investigadores de la Universidad Sultan Qaboos desaconsejan tomarla sin control médico, sobre todo durante el embarazo.

Coloquíntida (Citrullus colocynthis) con sus frutos redondos sobre el suelo del desierto
Coloquíntida con sus frutos, sobre la grava.
Planta seca enroscada en forma de bola sobre la grava del desierto de Marruecos
Planta seca enroscada sobre la grava.
Coloquíntida (Citrullus colocynthis) con sus frutos redondos sobre el suelo del desierto
Planta seca enroscada en forma de bola sobre la grava del desierto de Marruecos

El drinn (Stipagrostis pungens) es una de las hierbas que forman matas sobre las dunas. Según la FAO, se usa mucho para fijar dunas de forma natural, porque sus raíces, muy pilosas, se extienden a lo ancho y sujetan la arena. Un estudio de la Universidad de Ouargla y el CIRAD lo describe como la planta perenne que más buscan los dromedarios y una de las más resistentes: aguanta hasta cuatro o cinco años de sequía.

Cómo viajar por el desierto sin dañar sus plantas 

La vegetación del desierto crece muy despacio y se recupera mal. Los oasis de Drâa-Tafilalet, que según la FAO ocupan casi el 90 % del territorio de la región, están amenazados por la presión humana, el cambio climático y la falta de agua. Como viajero, puedes ayudar con gestos sencillos.

  • No arranques ramas de acacias ni de tarays para hacer fuego: la leña es justo lo que más las amenaza.
  • No arranques plantas para llevártelas de recuerdo, tampoco las que parecen secas: muchas guardan sus semillas.
  • No comas frutos que no conozcas, y menos la coloquíntida.
  • Camina por las sendas y, si vas en 4×4, por las pistas: las ruedas destrozan las matas que sujetan la arena.
  • Llévate tu basura, incluidos los restos orgánicos, que en el desierto tardan mucho en desaparecer.

Si te interesa también la fauna, nuestra guía sobre los animales del desierto del Sáhara te cuenta quién vive entre estas plantas. Y para recorrerlas a pie, el senderismo por el desierto verde del valle del Draa pasa por las dunas de Tidri, el Erg Sahel y Ras Errich.

Preguntas frecuentes sobre las plantas del desierto 

¿Qué plantas hay en el desierto del Sáhara?

En el Sáhara de Marruecos crecen árboles como la acacia (Vachellia tortilis) y el taray (Tamarix aphylla), la palmera datilera en los oasis, hierbas como el drinn y plantas como la rosa de Jericó y la coloquíntida.

¿Hay cactus en el desierto del Sáhara?

No de forma natural. Los cactus son originarios de América. En el Sáhara, su lugar lo ocupan árboles espinosos como la acacia y plantas de hojas diminutas.

¿Cómo sobreviven las plantas del desierto?

Con raíces que buscan el agua a varios metros de profundidad, hojas muy pequeñas o inexistentes para perder menos agua, y semillas que esperan a que llueva para germinar.

¿Cuántas palmeras datileras hay en Marruecos?

Unos 6,9 millones, según un estudio de la Universidad Moulay Ismail y el INRA publicado en 2025. Casi el 90 % están en las provincias de Ouarzazate, Errachidia y Tata.

¿Se puede comer la coloquíntida?

No. Su fruto es muy amargo y tóxico, y en dosis altas puede ser mortal.

¿Qué es la rosa de Jericó?

Es una planta anual del desierto que, al secarse, se enrosca formando una bola. Cuando se moja, se abre y la lluvia libera sus semillas.