En el desierto de Marruecos basta con mirar al suelo para encontrarse con el mar. Entre las piedras oscuras de la hamada asoman conchas rectas como lápices, espirales y caparazones de trilobites que vivieron en un océano hace cientos de millones de años. Esta guía explica qué fósiles hay en Marruecos, por qué aparecen en pleno Sáhara, cómo reconocer los más comunes y qué conviene saber antes de comprar uno.
El sureste de Marruecos fue el fondo de un mar durante buena parte del Paleozoico. Por eso, en la zona de Erfoud y en el Anti-Atlas abundan los ortocerátidos (las conchas rectas que en las tiendas se venden como «ortoceras»), los ammonoideos en espiral y los trilobites, la mayoría del Silúrico y del Devónico, hace entre unos 440 y 360 millones de años. Muchos fósiles que se venden son auténticos y están pulidos, pero también circulan trilobites reconstruidos o falsos. Marruecos regula la exportación de especímenes fósiles a través de su Dirección de Geología.
FotosLas fotos de fósiles en la roca firmadas en el pie son de Mustapha AIT ISHA, guía de turismo oficial, tomadas durante sus recorridos por el sur de Marruecos.
¿Por qué hay fósiles marinos en el desierto de Marruecos?
Hoy cuesta imaginarlo, pero las rocas que pisas en el sureste de Marruecos se formaron bajo el agua. Durante el Paleozoico, mucho antes de los dinosaurios, esta parte del norte de África estaba cubierta por un mar poco profundo. En su fondo se acumulaba barro calizo, y con él las conchas y caparazones de los animales que vivían allí. Con el tiempo, ese barro se convirtió en roca, el mar se retiró y la erosión dejó al descubierto capas que guardan esos restos.
Uno de los ejemplos más llamativos está a unos 16 km al sureste de Erfoud: los montículos de Kess Kess, en la sierra de Hamar Laghdad. Según el Instituto Marino de Flandes (VLIZ), que los estudia, son antiguas acumulaciones de barro calizo con forma de colina que crecieron en el fondo marino durante el Devónico inferior, hace entre 416 y 398 millones de años. Su nombre viene de su forma cónica, parecida a la del recipiente en el que se cuece el cuscús.
Por eso los fósiles no aparecen en la arena de las dunas, que es reciente y se mueve con el viento, sino en los afloramientos de roca y en la hamada, el desierto de piedra. Si quieres saber cómo se diferencian el erg, el reg y la hamada, lo explicamos en nuestra guía de los paisajes del desierto del Sáhara.
Los fósiles de Marruecos en el tiempo geológico
Marruecos tiene fósiles de casi todas las épocas, pero los que más ve el viajero vienen de unos pocos periodos. Esta columna los sitúa en el tiempo. Su altura es proporcional a la duración real de cada periodo, con las fechas de la tabla oficial de la Comisión Internacional de Estratigrafía y sus colores convencionales.
- Hoy
- Jurásico201,4 a 143,1 millones de años
Huellas de dinosaurio de Iouaridène, en el Geoparque del M’Goun (Alto Atlas central). - Devónico419,6 a 358,9 millones de años
Trilobites cerca de Alnif, montículos de Kess Kess junto a Erfoud y calizas con ammonoideos del Tafilalt. - Silúrico443,1 a 419,6 millones de años
Ortocerátidos de la caliza de ortoceras de la zona de Erfoud, que llega al Devónico. - Ordovícico486,9 a 443,1 millones de años
Yacimiento de Fezouata, cerca de Zagora, con animales de cuerpo blando.
Eje: millones de años antes del presente. Altura proporcional a la duración de cada periodo. Fechas y colores: Comisión Internacional de Estratigrafía, tabla 2024/12. En gris, periodos que no tratamos en esta guía (del Carbonífero al Triásico y del Cretácico a hoy).
Dos detalles ayudan a entender la escala. El primero es que los trilobites y los ortocerátidos del sureste son más de 100 millones de años anteriores a los primeros dinosaurios. El segundo es que el gran salto de la columna, en gris, no significa que no haya fósiles de esas épocas en Marruecos, sino que no son los protagonistas de esta guía.
Ortoceras: qué son y cómo reconocerlos
El fósil más común de Marruecos es una concha recta y alargada, con forma de cono, dividida por dentro en cámaras. En las tiendas casi siempre se vende como «Orthoceras», pero ese nombre funciona más bien como etiqueta comercial. Según el departamento de Geología del College of Wooster, se aplica a cualquier nautiloideo de concha recta difícil de identificar con precisión, porque en un corte pulido no se ven los detalles que permitirían saber el género.
Eran cefalópodos, parientes lejanos de los calamares y del nautilus actual, y cazaban nadando en los mares del Paleozoico. El animal vivía en la cámara más grande, la del extremo abierto, y el resto de la concha estaba dividido por tabiques, llamados septos, atravesados por un tubo central, el sifúnculo. En Marruecos llegaron a cubrir zonas enteras del fondo marino. Según la misma fuente, la mayoría de los que se venden procede probablemente de la llamada caliza de ortoceras, del Silúrico y el Devónico, que aflora cerca de Erfoud.
- Forma: un cono recto, a veces de varios palmos, que se estrecha hacia un extremo.
- Cámaras: bandas que se repiten a lo largo de la concha, como los peldaños de una escalera.
- Color: relleno blanco o gris claro sobre roca oscura. Ese relleno es calcita que entró en la concha vacía después del enterramiento; la concha original, de aragonito, casi nunca se conserva.
Ammonites y goniatites: las espirales del desierto
Las espirales que se ven en platos, lavabos y mesas de piedra son ammonoideos, otro grupo de cefalópodos con concha dividida en cámaras. La diferencia con los ortocerátidos salta a la vista: su concha está enrollada sobre sí misma. Los del Devónico del sureste de Marruecos, como las goniatites, son mucho más antiguos que los ammonites del Jurásico y el Cretácico que muchos conocen de Europa, aunque en las tiendas casi todos se venden como «ammonites».
Su presencia tiene explicación. En la plataforma del Tafilalt hay una sucesión de calizas del Devónico superior cargadas de cefalópodos, que los geólogos llaman caliza de cefalópodos y que, según un estudio publicado en la revista universitaria Palaeontologia Electronica, se depositó lentamente en un mar abierto y poco profundo.
Trilobites de Marruecos
Los trilobites son los fósiles más buscados de Marruecos. Eran artrópodos marinos, con un caparazón dividido a lo largo en tres lóbulos, de ahí su nombre, y muchos tenían grandes ojos formados por decenas de lentes de calcita. Desaparecieron hace más de 250 millones de años, pero en el Anti-Atlas se conservan en cantidad y con un detalle asombroso.
Una de las zonas más conocidas está cerca de Alnif. Un estudio de la Universidad de Alberta publicado en el Journal of Paleontology describe en el Jbel Issoumour un nivel del Devónico con al menos ocho especies de trilobites, y menciona a los mineros locales que trabajan esas capas. Esa extracción artesanal es la que abastece buena parte del mercado.
Lo que convierte un trilobite en una pieza vistosa es la preparación: la roca se retira a mano, con herramientas muy finas, hasta dejar el caparazón en relieve. Es un trabajo lento y minucioso, y también es el momento en que puede entrar el engaño, como verás más abajo.
Ortoceras, ammonite o trilobite: cómo distinguirlos
| Fósil | Qué era | Cómo reconocerlo |
|---|---|---|
| Ortoceras | Cefalópodo de concha recta, pariente del nautilus. | Cono alargado con cámaras en fila, blanco sobre roca oscura. |
| Ammonoideo | Cefalópodo de concha enrollada; en el Devónico de Marruecos, por ejemplo las goniatites. | Espiral con tabiques que dibujan líneas en zigzag o en curva. |
| Trilobites | Artrópodo marino con caparazón articulado. | Cuerpo en tres lóbulos a lo largo, cabeza con ojos y segmentos. |
Fósiles falsos en Marruecos: cómo no equivocarse
Los ortocerátidos y los ammonoideos pulidos son muy abundantes, y el problema de las falsificaciones se concentra sobre todo en los trilobites. El Museo Americano de Historia Natural advierte de que, desde finales de los años ochenta, en el norte de África se fabrican trilobites compuestos con materiales que van desde el barro local hasta la masilla de carrocería, a menudo a partir de moldes de ejemplares reales. También se combinan trozos auténticos de especies distintas en una sola pieza, y el engaño llega a confundir a especialistas.
Entre una falsificación y una pieza honesta hay un término medio: la restauración. Muchos trilobites auténticos llevan alguna parte reconstruida o pegada, algo aceptable si el vendedor lo dice. Estas pistas, recogidas del mismo museo, ayudan a no llevarse una sorpresa:
- Desconfía de las bandejas de clones. Varios trilobites idénticos en tamaño, postura y color suelen salir del mismo molde.
- Mira con lupa. Las burbujas de aire son difíciles de disimular en la masilla.
- Usa luz ultravioleta. Las resinas y los rellenos suelen delatarse bajo luz UV, y hay linternas UV pequeñas y baratas.
- Comprueba que todo encaja. Una cabeza y una cola que no parecen del mismo animal son mala señal.
- Pregunta sin rodeos. Un vendedor serio te dirá qué parte está restaurada.
De la cantera al taller: mesas, lavabos y rosas del desierto
En la región de Erfoud, el fósil es también una industria. La caliza oscura cargada de ortocerátidos y ammonoideos se corta y se pule hasta brillar, y con ella se fabrican mesas, lavabos, fuentes, platos y piezas decorativas. Como explica el College of Wooster, estos fósiles se extraen con facilidad, aceptan muy bien el pulido y resultan vistosos desde cualquier ángulo de corte, lo que explica que estén en tiendas de todo el mundo. Visitar un taller ayuda a entender el proceso, desde el bloque en bruto hasta la pieza acabada.
La rosa del desierto no es un fósil
En las mismas tiendas verás unas flores de piedra de color arena. Son rosas del desierto, y aunque se venden junto a los fósiles, no lo son: no proceden de ningún ser vivo. Según el Museo del Suelo de los Emiratos, son rosetas de cristales de yeso que se forman cuando se evapora agua rica en calcio y sulfato en terrenos arenosos y secos. Los granos de arena quedan atrapados dentro de los cristales, y por eso tienen el mismo color que el suelo donde crecieron.
Comprar fósiles en Marruecos y llevarlos a casa
Marruecos controla la salida de su patrimonio geológico. El departamento de Energía y Minas de Marruecos publica el procedimiento de aviso técnico para la licencia de exportación de especímenes mineralógicos y fósiles, que tramita la Dirección de Geología en el marco de la ley 14.91 sobre comercio exterior. El expediente incluye la licencia de exportación, facturas proforma y muestras de las piezas.
Para el viajero, la consecuencia práctica es sencilla: compra en tiendas que te den factura y, si te interesa una pieza grande o de valor, pregunta antes de pagar cómo se gestiona su exportación. Si el vendedor no sabe responder, es mejor no arriesgarse. Ten en cuenta también algo más prosaico: la piedra pesa mucho, y una mesa o un lavabo no caben en una maleta. Muchas tiendas ofrecen envío, que conviene pactar por escrito.
Los precios no están fijados y se negocian, como en cualquier zoco. En nuestra guía del zoco de Marrakech tienes consejos para regatear con respeto, y en la de la moneda de Marruecos verás cómo funciona el dírham y cuánto efectivo conviene llevar.
Ver un fósil en su sitio y fotografiarlo es un privilegio. Extraerlo lo destruye para los demás y para la ciencia: un fósil fuera de su capa pierde la información que permite fecharlo. En los yacimientos científicos y en los geositios del geoparque, déjalos donde están.
Dónde ver fósiles en ruta por el sur de Marruecos
No hace falta ir a un museo para ver fósiles en Marruecos. Muchas rutas por el sureste cruzan los terrenos donde aparecen, y con un guía que sepa dónde mirar, una parada en la hamada puede convertirse en una lección de geología al aire libre. La excursión de 3 días al desierto de Merzouga, por ejemplo, pasa por Erfoud antes de llegar a las dunas del Erg Chebbi. Si estás comparando opciones, en nuestra guía de excursiones al desierto desde Marrakech encontrarás las diferencias entre Merzouga, Zagora y otros destinos.
Más al sur, cerca de Zagora, está el yacimiento de Fezouata, del Ordovícico inferior. La Universidad Cadi Ayyad de Marrakech lo presenta como el único yacimiento conocido que permite llenar el vacío entre la explosión del Cámbrico y la gran diversificación del Ordovícico. Conserva incluso animales de cuerpo blando, que casi nunca fosilizan. Es un yacimiento científico, no un lugar de visita, y sus ejemplares forman parte de colecciones de investigación.
En el Alto Atlas central, el Geoparque del M’Goun, reconocido por la UNESCO en 2014 en la provincia de Azilal, protege yacimientos con huellas de dinosaurio como los de Iouaridène. Un estudio de la Universidad de La Rioja y la Universidad Mohammed V de Rabat, publicado en PLoS ONE, sitúa esas capas en el Jurásico superior. Es la misma montaña que da nombre al trekking del M’Goun y el Valle Feliz, y una buena razón para mirar al suelo también en el Atlas.
Una última advertencia: no todo lo que parece un fósil lo es. El viento y la arena esculpen la roca y crean texturas que engañan al ojo, y a veces solo un especialista puede decir si una piedra es madera fosilizada o una roca erosionada.
Preguntas frecuentes sobre los fósiles de Marruecos
¿Por qué hay tantos fósiles en el desierto de Marruecos?
Porque durante el Paleozoico el sureste de Marruecos estaba cubierto por un mar poco profundo. Las conchas y caparazones quedaron enterrados en el barro del fondo, que se convirtió en roca. Hoy la erosión deja esas capas al descubierto en el desierto de piedra.
¿Dónde se encuentran fósiles en Marruecos?
Los más conocidos proceden del sureste: la zona de Erfoud, con su caliza de ortocerátidos y ammonoideos, y el Anti-Atlas, donde destacan los trilobites de los alrededores de Alnif. Cerca de Zagora está el yacimiento científico de Fezouata, y en el Alto Atlas central, las huellas de dinosaurio del Geoparque del M’Goun.
¿Qué es un ortoceras?
Es el nombre comercial de los nautiloideos de concha recta, cefalópodos parientes del nautilus actual. Su concha alargada estaba dividida en cámaras atravesadas por un tubo, el sifúnculo. Los de Marruecos son del Silúrico y el Devónico.
¿Los trilobites de Marruecos son falsos?
No todos, pero hay muchos falsos y reconstruidos. El Museo Americano de Historia Natural advierte de trilobites fabricados con masilla y moldes desde finales de los años ochenta. Desconfía de las piezas idénticas, revisa con lupa y luz ultravioleta, y pregunta qué parte está restaurada.
¿Se pueden sacar fósiles de Marruecos?
La exportación de especímenes fósiles está regulada: la Dirección de Geología tramita un aviso técnico para la licencia de exportación. Compra con factura y, para piezas grandes o valiosas, pregunta en la tienda cómo se gestiona la exportación antes de pagar.
¿La rosa del desierto es un fósil?
No. Es un conjunto de cristales de yeso con granos de arena atrapados, que se forma cuando se evapora agua rica en calcio y sulfato en terrenos arenosos y secos.
Fuentes
- Comisión Internacional de Estratigrafía: Tabla cronoestratigráfica internacional (versión 2024/12).
- Departamento de Energía y Minas de Marruecos, Dirección de Geología: aviso técnico para la licencia de exportación de especímenes mineralógicos y fósiles.
- College of Wooster, departamento de Geología: Very common orthocerid nautiloids from the Siluro-Devonian of Morocco.
- Museo Americano de Historia Natural: Fake trilobites.
- Chatterton y Gibb, Universidad de Alberta: Latest Early to early Middle Devonian trilobites from the Erbenochile Bed, Jbel Issoumour, southeastern Morocco, Journal of Paleontology, 2010.
- Palaeontologia Electronica: Faunal content of the cephalopod limestone biofacies in the Variscan terranes.
- Instituto Marino de Flandes (VLIZ): los montículos de Kess Kess de Hamar Laghdad.
- Universidad Cadi Ayyad: el yacimiento de Fezouata en Zagora.
- Red Mundial de Geoparques: informe del Geoparque del M’Goun (2019).
- Nouri, Díaz-Martínez y Pérez-Lorente: Tetradactyl footprints of an unknown affinity theropod dinosaur from the Upper Jurassic of Morocco, PLoS ONE, 2011.
- Museo del Suelo de los Emiratos: Gypsum formed in many shapes.


