Abejaruco persa en vuelo sobre el suelo del Sáhara con el título Observación de aves en Marruecos
Consejos de viaje

Observación de aves en Marruecos: dónde, cuándo y qué especies ver

La observación de aves en Marruecos tiene algo que pocos destinos reúnen en tan poca distancia: alta montaña, estepa pedregosa, dunas del Sáhara, oasis y humedales atlánticos. En un mismo viaje se pasa del camachuelo alirrojo de las cumbres del Atlas a la alondra piquigruesa de la hamada y al gorrión del desierto de Merzouga. Esta guía explica dónde está cada especie estrella, en qué meses buscarla y cómo hacerlo sin molestar.

En pocas palabras

Las mejores zonas para ver aves en Marruecos son el Alto Atlas (Oukaïmeden), la hamada de Boumalne Dadès (pista de Tagdilt), el desierto de Merzouga, el parque nacional de Souss-Massa, último gran refugio del ibis eremita, y los humedales del norte. La mejor época es de febrero a mayo, con la migración de otoño como segunda opción.

Por qué Marruecos es un destino de observación de aves 

Marruecos está en el cruce entre Europa y África, y eso se nota en sus aves. Por el estrecho y por la costa atlántica pasan cada primavera y cada otoño miles de migrantes que cruzan el Sáhara. A esa corriente se suman especies que en Europa no existen o casi no se ven: aves del Magreb que solo viven en el noroeste de África y aves del desierto que llegan aquí a su límite norte.

Para un ornitólogo europeo la palabra clave es «nuevas». Una primera semana en el país puede sumar muchas especies que nunca había visto, porque el relieve cambia cada pocas horas de carretera: de los 4.000 metros del Atlas a la estepa, de la estepa a las dunas, y del interior seco a una costa con lagunas y estuarios. Esa variedad, más que el número de especies, es lo que convierte un viaje ornitológico a Marruecos en algo distinto.

  • Especies del Magreb: colirrojo diademado, urraca magrebí, pito de Levaillant, curruca de Tristram o la población africana del camachuelo alirrojo, propia del Atlas.
  • Especialistas del desierto: alondras de la hamada, corredor sahariano, gangas, gorrión del desierto y chotacabras egipcio.
  • Una joya amenazada: el ibis eremita, que hoy vive en libertad casi solo en la costa atlántica marroquí.

Dónde ver aves en Marruecos: las zonas clave 

Alto Atlas: Oukaïmeden y los valles

Oukaïmeden es una estación de esquí del Alto Atlas a la que se sube desde Marrakech por una carretera de montaña con muchas curvas. Arriba, en los prados y pedregales que rodean el aparcamiento y el pequeño embalse, vive la especie que justifica el viaje: el camachuelo alirrojo, un fringílido rosado que forma bandos y que a menudo se deja ver muy cerca. Comparte el espacio con chovas piquirrojas y piquigualdas, gorriones chillones, la alondra cornuda del Atlas y, en primavera, la collalba de Seebohm.

La subida también cuenta. En los bosques y huertos de los valles aparecen el pito de Levaillant y el colirrojo diademado, el pájaro más buscado del Atlas por su pecho naranja y su diadema blanca. Si la idea es combinar aves y montaña, nuestra guía de trekking por el Atlas ayuda a elegir zona.

Colirrojo diademado macho posado en una rama en el Alto Atlas de Marruecos
El colirrojo diademado solo vive en el noroeste de África y es fácil de ver en los valles del Atlas. Foto: Nacho Barrionuevo.
Colirrojo diademado macho posado en una rama en el Alto Atlas de Marruecos
Nieve

En invierno la nieve puede cortar o complicar el acceso a Oukaïmeden y cubrir los prados donde comen las aves. Conviene consultar el estado de la carretera el día antes.

Hamada de Boumalne Dadès: Tagdilt e Imider

Al este de Boumalne Dadès se extiende una llanura de piedras y matas bajas, la hamada, recorrida por la conocida pista de Tagdilt. Es el mejor lugar del país para las alondras del desierto: la alondra piquigruesa, con su pico enorme, la alondra de Temminck, con sus dos «cuernos» negros, la alondra ibis, que canta en un vuelo de exhibición, y la terrera marismeña. Aquí también se busca el corredor sahariano, un ave color arena que corre entre las piedras y se queda inmóvil cuando se siente observada.

Hacia Imider y en los barrancos de la zona aparecen la collalba del Magreb, la collalba yebélica, el camachuelo trompetero, el halcón borní y, con paciencia, el búho desértico en su posadero de roca. Para quien no conozca el paisaje, el artículo sobre las gargantas del Todra y del Dades sitúa bien la región.

Corredor sahariano de color arena entre las piedras de la hamada de Tagdilt, cerca de Boumalne Dadès
El corredor sahariano se camufla entre las piedras de la hamada: suele delatarlo su carrera corta y rápida. Foto: @joachimpintens.
Corredor sahariano de color arena entre las piedras de la hamada de Tagdilt, cerca de Boumalne Dadès

Merzouga, el Erg Chebbi y el lago Dayet Srij

Alrededor de las dunas del Erg Chebbi viven las especies más desérticas del país. El gorrión del desierto, casi blanco, se busca cerca de campamentos y palmerales; el chotacabras egipcio pasa el día inmóvil en el suelo y solo un ojo entrenado lo distingue de la arena; la curruca del desierto, el tordalino rojizo y el abejaruco persa completan la lista, junto a gangas que acuden a beber a primera hora. Hay más contexto sobre la zona en nuestra guía del desierto de Merzouga.

Al oeste de las dunas está Dayet Srij, un lago temporal. Según la ficha de Áreas Clave para la Biodiversidad, el lago está a 699 metros, la gran duna sube hasta 922 metros y el agua suele estar de noviembre a mayo, o hasta agosto en años lluviosos. Con agua aparecen flamencos, tarros canelos y la escasa cerceta pardilla; sin agua, el lago es una llanura seca.

Gorrión del desierto macho caminando sobre la arena del Sáhara cerca de Merzouga
Gorrión del desierto macho, especialista de las dunas. Foto: Nacho Barrionuevo.
Chotacabras egipcio camuflado en el suelo arenoso y pedregoso del Sáhara marroquí
¿Lo ves? El chotacabras egipcio descansa de día pegado al suelo. Foto: @daniele_panaretti.
Gorrión del desierto macho caminando sobre la arena del Sáhara cerca de Merzouga
Chotacabras egipcio camuflado en el suelo arenoso y pedregoso del Sáhara marroquí

Costa atlántica: Souss-Massa y el ibis eremita

El parque nacional de Souss-Massa, al sur de Agadir, se creó en 1991 con unas 33.800 hectáreas para proteger las zonas de cría y de alimentación del ibis eremita. Según BirdLife International, más del 95 % de los ibis eremitas realmente silvestres del mundo forman una sola población en Marruecos, repartida entre Souss-Massa y Tamri. En 2015 se contaron allí 116 parejas que sacaron adelante 205 pollos, y la especie pasó de «en peligro crítico» a «en peligro» en la Lista Roja.

Los ibis comen en los campos y en el borde de los acantilados, por lo que se ven sin acercarse a las colonias. La desembocadura del oued Massa y la del oued Souss suman limícolas, garzas, flamencos y aves marinas, sobre todo en invierno y en los pasos migratorios.

Medio Atlas: la llanura de Zaida e Ifrane

La llanura de Zaida, cerca de Midelt, es uno de los lugares clásicos para la alondra ricotí, un pájaro tan discreto que muchos ornitólogos vuelven varias veces sin verlo. Se busca antes del amanecer, cuando canta, y con frío intenso en invierno. En la misma estepa se ven collalbas desérticas, que a veces se acercan con curiosidad. Más al norte, en Ifrane, las cigüeñas blancas anidan sobre los tejados rojos.

Dos cigüeñas blancas en su nido sobre un tejado de Ifrane, en el Medio Atlas de Marruecos
Cigüeñas blancas en su nido sobre un tejado de Ifrane. Foto: @cinnapictures.
Dos cigüeñas blancas en su nido sobre un tejado de Ifrane, en el Medio Atlas de Marruecos

Marrakech y el norte

No hace falta salir de la ciudad para empezar: las cigüeñas blancas crían sobre las murallas del palacio El Badi, y en jardines y olivares aparecen el bulbul naranjero, la tórtola senegalesa y, con suerte, el colirrojo diademado. En el norte, la laguna de Merja Zerga es humedal Ramsar desde el 20 de junio de 1980 y ocupa 7.300 hectáreas; los ornitólogos la visitan por las limícolas de invierno y por la lechuza mora, que sale a cazar al atardecer.

Lechuza mora posada en un campo labrado del noroeste de Marruecos
La lechuza mora caza en campos y marismas del norte al caer la tarde. Foto: @ingloriousbustards.
Lechuza mora posada en un campo labrado del noroeste de Marruecos

Calendario de campo: cuándo buscar cada especie 

Este calendario resume, especie por especie, los meses en que suele estar presente y los meses en que resulta más fácil verla. Las residentes están todo el año, pero se buscan mejor cuando cantan y crían; las estivales, como el chotacabras egipcio o el abejaruco persa, solo llegan con el calor.

Orientativo: se basa en el estatus conocido de cada especie (residente o estival) y en sus épocas de canto y cría. Cambia cada año con la lluvia y la nieve. Para el lago Dayet Srij se indican los meses en que suele tener agua. Gráfico original de experiumorocco.com.

Mejor época para la observación de aves en Marruecos 

De febrero a mayo es el mejor momento para casi todo: las residentes cantan, el desierto todavía no quema y por el país pasa la migración de primavera. En febrero y marzo el Atlas puede tener nieve, y en mayo el calor del Sáhara ya obliga a salir al amanecer. El otoño, de septiembre a noviembre, trae la migración de vuelta y temperaturas suaves en el sur.

El invierno es bueno para la costa atlántica y los humedales, con miles de aves acuáticas, pero frío en Zaida y en Oukaïmeden. El verano es la época más dura: solo merece la pena para especies estivales y siempre a primera hora. Para cuadrar las aves con el resto del viaje, consulta la mejor época para viajar a Marruecos por regiones.

Especies estrella y pistas de campo 

Dónde y cómo encontrar las aves más buscadas
EspecieDóndePista de campo
Camachuelo alirrojoOukaïmedenBandos que comen en el suelo junto al aparcamiento y en los prados.
Colirrojo diademadoValles del Atlas, olivaresSe posa en lo alto de arbustos y vallas; el macho no pasa desapercibido.
Alondra piquigruesaPista de TagdiltRecorrer la hamada despacio; se delata al levantar el vuelo.
Corredor saharianoTagdilt, estepas del surCorre y se para en seco: mirar las piedras que «se mueven».
Búho desérticoBarrancos y cortadosDescansa de día en repisas; buscar excrementos blancos en la roca.
Gorrión del desiertoMerzougaCerca de campamentos con agua y de palmerales.
Chotacabras egipcioMerzougaSolo con guía local: duerme en el suelo y no hay que levantarlo.
Ibis eremitaSouss-Massa, TamriGrupos que comen en campos y laderas cerca de la costa.
Alondra ricotíLlanura de ZaidaEscuchar su canto antes del amanecer, sin reclamos.

Observar sin molestar: normas de campo 

Muchas de estas especies viven en ambientes frágiles, y algunas están amenazadas. Unas pocas reglas marcan la diferencia:

  • Mantén la distancia con nidos, colonias y posaderos. Si un ave cambia de conducta, alarma o se levanta, estás demasiado cerca.
  • No uses reclamos grabados en época de cría, y nunca con búhos, chotacabras ni con el ibis eremita.
  • Con búhos y chotacabras dormidos, una visita corta y en silencio; no se rodea al ave ni se le busca otro ángulo.
  • En la estepa, conduce solo por pistas existentes: las rodadas nuevas destruyen la vegetación de la que viven las alondras.
  • Algunos puntos clásicos están junto a vertederos con perros sueltos; mejor ir acompañado.
  • Pide permiso antes de entrar en huertos, palmerales o campos y antes de fotografiar a personas.

Qué llevar para un viaje ornitológico 

  • Prismáticos de 8×42 o 10×42 y, si es posible, un telescopio terrestre para estepas y humedales.
  • Una guía de campo de aves del norte de África o de Marruecos y una aplicación para anotar las observaciones.
  • Ropa por capas: amanece frío en el desierto y en el Atlas, incluso en primavera.
  • Gorra, crema solar, gafas y mucha agua para las mañanas en la hamada.
  • Calzado cerrado para pedregales y una linterna frontal para las salidas antes del alba.

Cómo organizar un viaje de birding en Marruecos 

Con un día desde Marrakech basta para Oukaïmeden y los valles del Atlas. Para las especies del desierto hacen falta al menos cinco o seis días: el Atlas, la hamada de Boumalne Dadès y Merzouga quedan en una misma ruta, con noches en Boumalne y junto a las dunas. Con diez días o más se puede añadir la costa de Souss-Massa para el ibis eremita.

Las distancias son largas y las mejores horas son las primeras de la mañana, así que conviene dormir cerca de cada zona en lugar de hacer idas y vueltas. Un guía que conozca los posaderos y los movimientos de cada especie ahorra muchas horas de búsqueda. Si buscas una ruta ya pensada, nuestra ruta ornitológica de 7 días por el Atlas y el Sáhara une las tres zonas del interior. Y si el viaje incluye fauna en general, la guía de animales del desierto del Sáhara completa esta.

Preguntas frecuentes sobre las aves de Marruecos 

¿Cuál es la mejor época para la observación de aves en Marruecos?

De febrero a mayo: las aves residentes cantan, pasa la migración de primavera y el desierto todavía es agradable. El otoño, de septiembre a noviembre, es la segunda mejor opción.

¿Dónde se ve el ibis eremita en Marruecos?

En el parque nacional de Souss-Massa y en Tamri, al sur y al norte de Agadir. Allí vive casi toda la población silvestre del mundo. Se observa en sus zonas de alimentación, nunca en las colonias.

¿Se puede ver el camachuelo alirrojo en una excursión desde Marrakech?

Sí. Oukaïmeden está a un día de ida y vuelta desde Marrakech. Lo más práctico es salir temprano y comprobar antes que la nieve no corte la carretera.

¿Qué es la pista de Tagdilt?

Una zona de hamada, llanura de piedras, a las afueras de Boumalne Dadès. Es el lugar más conocido del país para la alondra piquigruesa, la alondra de Temminck y el corredor sahariano.

¿Cuántos días hacen falta para un viaje ornitológico a Marruecos?

Un día para el Atlas desde Marrakech, unos siete para el Atlas y el desierto, y diez o más si se añade la costa atlántica con el ibis eremita.

¿Hay aves en Marrakech?

Sí: cigüeñas blancas en el palacio El Badi y en las murallas, bulbul naranjero y tórtolas en jardines, y el colirrojo diademado en olivares de las afueras.

Fuentes